Enrique Naranjo Guerra
Spain San Fernando Cádiz
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¡Hola a todos! Os traigo una breve reseña de este gran juego. No hablaré demasiado sobre las reglas, porque las podéis encontrar en esta misma página y, si no me equivoco, en la de Devir. No son largas y en unos 5 minutos sabes bien de qué va el juego. Vamos con la reseña de una vez.
Lo primero: es un juego simple. Su mecanismo es simple y no permite una estrategia densa, si bien eso no conlleva a que tengamos un mal juego, ni de lejos. Simplemente es un juego pensado para niños, por lo que, por su propia concepción, no puede ser complejo.
Dicho esto, hay que decir que es tremendamente desafiante. Hacerse un plano mental del laberinto que se esconde debajo del tablero a base de ensayo y error no es moco de pavo. Y aunque hacerlo respecto a las primeras cuatro casillas es fácil, cuando el asunto va más allá la cosa se complica. En particular, cuando tenemos que ir a una casilla que está lejos la cosa se pone bastante fea, y lo normal es que esa ficha la coja otro jugador y nosotros vayamos a por la siguiente.
Respecto a los materiales, el juego en general da sensación de robustez y buen acabado. Peones grandes de madera, imanes buenos y unos muros que no se caen por mucho que nos tropecemos con ellos (que, creedme, no serán pocas veces).
¿Merece la pena, hablando ya en plata? Personalmente creo que sí. Sus defectos son pocos, y vienen derivados de la idea con la que se hizo el juego. Hay algo de aleatoriedad y a veces exaspera chocarse continuamente con algunos muros. Pero es que el juego es así porque sus creadores probablemente quisieron que así fuera. Y lo más importante, no por ello es menos divertido. Si el precio, unos 30€, no es un problema, yo lo recomendaría enormemente.
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